one
two
three
four
five
six
seven
eight
nine
ten
eleven
twelve
2014
 

La revista VOGUE muestra la enorme influencia de la cultura española en el sur de Italia.

Un verdadero festival de espíritu latino sirvió para cerrar el desfile de ‘Verano 2015’ de D&G en Milán. Linda Evangelista afirmó que todo había sido una bella y espectacular sucesión de modelos ‘Latinas, preciosas y sexis, que se mantienen fieles a sí mismas’, mientras la última, con ‘shorts’ toreros y flores en el pelo, desfilaba por la pasarela hasta los brazos de Domenico Dolce y Stefano Gabbana.

 

Hasta lo mas “formal” era un alarde de elegancia española, con transparencias, encajes y bordados.

Todo, desde los lazos negros hasta los corsés, del mas sobrio estilo español. El dúo sabe cómo añadir una capa, de una manera perfecta, a sus piezas que recogen una larga herencia, y sabe cómo actualizar su espíritu mediterráneo. Todo fue acompañado por música de ópera, dando mas emoción aún a un homenaje italo-español.

 

¡Amore!¡Love! Exclamaba Domenico en el ‘backstage’ mientras retocaba la invisible arruga del vestido.

Todo estallaba en color, pero con un diseño mas romántico, suavizado por claveles en el pelo y con bordados artesanos de una delicadeza y de una aplicación tan acertada como espectacular. Las minifaldas, los ‘shorts’, unos originales “smokings” lujosos y únicos, junto con faldas ‘evasè’, eran lo mas ‘fashion’ del desfile.

 

Bajo un seductor ‘look’ de Carmen y la belleza de su obertura operística, España lo lleno todo.

Toda la tradición gitana, flamenca y de la mas auténtica artesanía española, ‘tocada’ por la inspiración de estos singulares modistos, se convirtió en un espectáculo de imágenes, siempre impactantes, que se convirtieron en las estrellas del desfile mas innovador de los últimos años, por la maestría del oficio y la ‘visión’ amorosa de D&G de la imagen de España.


 

Pero este desfile no fue una fiesta de disfraces, fue una unión entre pasado y presente de la moda.

Una noble capa con brocados en color escarlata, como las cortinas de La Scala, donde se pasó el desfile, en el que las prendas por sí solas eran importantes en el desfile, pero un potente desfile sería inmediatamente identificable como una ofrenda de la marca. Y quién no reconocería al instante los atrevidos estampados, las curvilíneas formas de los ‘bodies’ y la inmensa decoración que parecían muy sencillas lucieron con un clavel —símbolo español— en el pelo. ‘Olé’ para el dúo D&G y un ‘arrivederci’ a Milán. (De un texto de Suzy Menkes)

ArteDigest.com All Rights Registered 2014